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Semillas al viento
Autosuficiencia
En una época en que el individualismo,
la competencia, la producción en serie deshumanizante, la
presión laboral, el fomento del consumismo aún en
países donde no se permite el acceso de la mayoría
de la gente a la riqueza nacional, la especulación financiera,
la dependencia de otros, está enfermando a demasiados.
Nosotros nos proponemos experimentar, practicar formas de producción
limpia y consumo cooperativo, de autoabastecimiento zonal, de trabajo
y responsabilidad comunitaria, y economía alternativa, no
de subsistencia, sino como proceso de autogestión y autoorganización,
donde el poder es de todos, solo es necesaria la figura de coordinadores
rotativos, e información de la temática ha decidir
y de los recursos disponibles. El poder no se toma ni se da, se
logra entre nosotros, horizontalmente, al hacer, al compartir,
al aprender de cada uno, transformando al mundo. Una lenta evolución
hacia la autonomía alejándonos de la dominación.
Proponemos para esto compartir todos los saberes,
experiencias, habilidades, de sistemas tecnológicos que
consideren todos los aspectos del proceso, en relación a
la naturaleza.
En el lugar utilizamos la mayor cantidad posible
de elementos y procesos que aportan los participantes y vecinos
o que recolectamos de desechos de nuestros vecinos. Utilizamos
ramas de la poda y postes de cableado de descarte. Las paredes
de la construcción (centro de aprendizaje) están
diseñadas en adobe, con técnicas milenarias y pequeñas
adaptaciones que las convierten en óptimas. Los pozos donde
se extrae el barro se convertirán en estanques para plantas
nativas, que también son comestibles.
Todas las plantas nativas son, además de
brindar múltiples beneficios, potencialmente alimenticias.
Habrá además de estas, sectores pequeños controlados
con plantas varias, con frutales y sector de huerta, aromáticas
y medicinales.
Invitamos a todos los vecinos a:
- Recuperar las plantas nativas en la ciudad,
- Cultivar alimentos en la ciudad,
- Tener mas y mejor arbolado en las veredas,
- Separar ramas útiles de la poda,
- Separar pasto, hojas y ramitas de la poda y cortado,
- Considerar las características climáticas y de
asoleamiento en el diseño de casas o remodelación,
- Aumentar y mejorar los espacios verdes públicos,
- Utilizar desagües de aguas grises como riego,
- Sacar por separado todos los tipos de desechos,
- Considerar para nuevos asfaltos los que son permeables,
- No urbanizar zonas potencialmente inundables o hacerlo sobre
postes en altura.
Convocamos a todos los vecinos que estén
cultivando alimentos, produciendo miel o cualquier elemento primario
directamente de la naturaleza (hilos, lana, postes, abono, mates,
aromáticas, medicinales, animales comestibles, material
vegetal para construir, cacharros en arcilla) y en el barrio que
se sumen a un sistema local de intercambio. También a aquellas
personas que puedan transformar estos elementos en otros productos
(conservas, harinas, escabeches, frutas secas, dulces, muebles
con postes, artesanías, instrumentos musicales, cestos,
canastos, telas, tejidos) o a quienes puedan brindar sus servicios
a contactarse .
Solicitamos a los lectores de los países llamados desarrollados,
lectores interesados, concientes, hermanos de los países desarrollados
que colaboren cuidando su consumo, disminuyendo dentro de lo que
su conciencia les permite, alentándonos, visitándonos,
colaborando con herramientas útiles y nos con préstamos
a los dueños de nuestros países sudamericanos. Desde
aquí, los dueños inescrupulosos de nuestros países,
ya les entregaron a vuestros empresarios demasiados recursos, demasiada
naturaleza, demasiada mercancía, demasiada riqueza desde hace
500 años, aquí solo se han enriquecido pocas familias
nacionales, los dueños, los burgueses, y los cómplices
gobernantes de turno. Y la gran mayoría de nuestras gente
es humilde materialmente pero riquísima culturalmente y espiritualmente.
Pedimos que desnuden esta realidad, que no presten mas dinero a nuestros
gobernantes y menos a los dueños de los países sudamericanos,
porque esa deuda no la pagan sino nosotros, los trabajadores con
sueldos irrisorios y los marginados de varias generaciones y los
nuevos con el despojo. Simplemente queremos que sus empresarios y
políticos nos permitan tener autonomía, autodeterminación,
si quieren ayudar dennos aliento, alienten nuestra autoestima grupal,
permitan que sigamos viviendo como lo hemos hecho miles de años,
no nos invadan con sus productos y sus modas, con su cultura consumista
suicida. Si nos dan tiempo, si nos permiten estar en paz, si contribuyen
a la reflexión, si estimulan nuestra autodeterminación
como nación, entonces las cosas tomarán un rumbo apropiado.
Además de riqueza, desde Sudamérica, seguimos aportando
al planeta y a la humanidad, oxígeno. En lo que puedan reflexionar
sobre su estilo de consumo, las ideas y necesidades que hay detrás
de vuestro estilo de vida, seguro que será positivo para
muchas personas en el mundo.
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